¿Y Tu, ya has obtenido todo el éxito que quieres?

¿Y Tu, ya has obtenido todo el éxito que quieres?

 ¿Y Tu, ya has obtenido todo el éxito que quieres?   

 

Por: Prof. Jorge E. Ludewig             

                 

 

    Si tu todavía no haz obtenido todo el éxito que quieres, independiente de lo mucho o poco que hayas logrado en la vida hasta ahora, ¿te gustaría obtener mayores triunfos en lo personal, social o económico? ¿Deseas saber dónde está el truco? 

 

  De acuerdo con los grandes motivadores y autores de libros sobre desarrollo humano, el primer factor para obtener éxitos es: una actitud mental dispuesta a aceptar dicho éxito.

 

  Resulta bastante curioso que a pesar de que la gran mayoría de las personas declaran que quieren tener más logros, vivir mejor, tener menos problemas, mayores ingresos, etc. Al momento de proponer acciones para lograrlos, entra la mente a sabotear las buenas intenciones.  ¿Cómo sucede esto?  Lo más seguro es que en este momento, recuerdes que cuando una persona propone hacer algo, cualquier cosa, así sea un negocio o la organización de una fiesta, otra de las personas contesta que no se puede, y todavía más, se comete el error de preguntar por qué no se puede, y entonces se dan una serie de explicaciones de por qué no se puede, en lugar de preguntar: ¿Cómo sí lo podemos hacer?

 

  Personalmente he visto casos que ilustran este hecho, como cuando propuse un negocio a un conocido, con mentalidad de empleado y no de empresario.  La perspectiva era buena, y no tenía en aquel momento arriesgar capital, solo era cuestión de trabajar con ganas, para motivarlo a que tomara acción le pregunté que carro le gustaría poseer, me mencionó un modelo específico deportivo,  le digo: está bien es un auto bonito, para obtener tu auto puedes trabajar el negocio, y me contestó: no mira, creo que yo me vería mal dentro de ese carro tan bonito.   

 

  Otro de los casos fue cuando a un obrero de la industria metal – mecánica con un trabajo pesado físicamente se le propuso la promoción a supervisor, con las ventajas normales de mayor sueldo, menos trabajo agotador, etc. La promoción no era gratis, se le propuso por que la directiva había observado su desempeño y capacidad, podría haber desempeñado el puesto, pero dijo No, la explicación que dio fue todavía más sorprendente: mejor déjenme aquí, yo soy “hijo de la mala vida” y sigo igual.

 

 Si tu no has logrado todo lo que quieres o te has propuesto ¿Cómo te sabotea tu mente?  Empiezas a decir: bueno, sí me gustaría, pero está muy difícil, o de plano no se puede, en lugar de preguntarte cómo Sí se puede, o tú también te consideras un “hijo de la mala vida” y ya ni el intento haces por superarte. 

 

   ¿Te consideras digno para tener lo mejor, o consideras que te verías mal dentro de un auto lujoso?  ¿te haz dado cuenta de cómo te sabotea tu propia mente? ¿Las siguientes frases te parecen familiares?  Es que yo no sirvo para vendedor,  la situación está muy dura, hay recesión económica mundial, no hay trabajo, no me gusta hacer esto, no sirvo para nada, no puedo, No, No, No...     Acepta el éxito, y entonces llegará.